La Anaconda
Perteneciente a la familia de las boas, la anaconda es una serpiente de tipo acuática; habita en los pantanos y ríos tropicales de Sudamérica, pasa la mayor parte del tiempo sumergida, asomando solo la cabeza. Es la serpiente más grande y fuerte del mundo y aunque siempre se exagera sobre su tamaño, rara vez llega a superar los diez metros. Existen cuatro especies: anaconda verde (hasta 10 metros, un diámetro de 30 centímetros y 250 Kg), la amarilla, la oscura y la boliviana.
Son carnívoras, se alimentan de roedores, ciervos, pescados, tortugas, pájaros, ovejas y perros. Es importante mencionar que se comen a la presa entera (de la cabeza a los pies) y se pueden alimentar de animales mucho más grandes que el tamaño de su boca, ya que la mandíbula posee una gran flexibilidad. La anaconda mata a sus presas por asfixia, enroscándose alrededor de su cuerpo e impidiéndoles respirar hasta que dejan de moverse.
Siendo su reproducción ovovivípara, alumbran una gran cantidad de crías (pueden llegar a ser más de cincuenta) y cuando nacen miden cerca de un metro. Sus ojos y fosas nasales se encuentran en la parte superior de la cabeza, lo que les permite respirar y observar a la presa mientras que el resto de su cuerpo queda sumergido en el agua. Su notable contextura muscular sirve para matar a la presa ahogándola, por lo que no poseen veneno. Además, tienen dientes que utilizan para clavar a la víctima y hundirla en el agua.
Se ha comprobado que la anaconda puede matar seres humanos, no obstante, esta situación se presenta en muy raras ocasiones. La mayoría de las personas matan a las anacondas por temor a ser atacadas; sin embargo, cuando estas especies sienten la presencia humana en torno a un área, tienden a escapar. Dentro de otras características de las anacondas, cabe mencionar que son nocturnas. Además, pueden permanecer sumergidas en el agua por aproximadamente 10 minutos. La anaconda es una serpiente increíble, y con justa razón se la ha llevado a la pantalla grande más de una vez.
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