Siempre pensamos en qué podemos hacer para mejorar la vida en el Planeta. Apagamos la luz cuando no la utilizamos, cerramos el caño mientras nos lavamos los dientes, reciclamos, reutilizamos y hacemos todo lo posible para vivir en armonía con el Medio Ambiente. Pero, ¿alguna vez te has puesto a pensar que con una pequeña acción puedes ayudar a organizaciones a cumplir sus objetivos y concretar acciones y proyectos que detengan el cambio climático?
Las propiedades ácidas del tomate son bien conocidas, sobre todo por los amantes de la dieta mediterránea, pero ninguno se había imaginado hasta ahora que este fruto pudiera servir para iluminar una habitación.La idea se le ocurrió hace cuatro meses a una estudiante israelí de Diseño, Sigal Shapiro, que dio a luz la original lámpara tomatera, que en pocas semanas ha tenido gran repercusión en páginas web de diseño ecológico.
"Al principio pensamos que se trataba de ejemplares jóvenes, pero resultó que eran adultos de una nueva microespecie", afirmó el herpetólogo de la Universidad de Malasia en el estado de Sarawak, Indraneil Das.