Una amenaza pende sobre los acuerdos del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Perú y Estados Unidos. Pese a los esfuerzos de nuestro país para resolver los temas observados en materia de bosques y explotación forestal, este problema sigue en la agenda de los negociadores y podría entorpecer o paralizar el TLC, que tanto esfuerzo ha costado suscribir.
Hace casi tres años se buscó desde el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) una manera legal de acabar con el comercio ilícito de madera para superar este problema del TLC y se optó por una infalsificable Guía de Transporte Forestal (GTF), que debía portar el transportista de madera a nivel nacional. Cuando ya estaba lista para entrar en vigencia, todo quedó paralizado.
Según el presidente de la Sociedad Nacional Documentaria (SND), Julio Rissotto, la GTF es un documento seguro e infalsificable. No había forma de que alguien reproduzca o intente copiar esta guía, que el Inrena había decidido adquirir en el 2007 para proteger los recursos madereros de nuestro país.
Sin embargo, hasta la fecha la empresa proveedora continúa solicitando el cumplimiento del contrato al Ministerio de Agricultura, añadió Rissotto.
A continuación, una parte de esa historia.
TRÁFICO ILEGAL. Hacia fines del 2007, los máximos directivos del Inrena tenían la certeza de que debían modernizar y hacer más eficiente el sistema de control de los recursos madereros que se extraían de la Amazonía, así como incorporar mecanismos tecnológicos que impidan el tráfico ilegal de caoba y cedro, recursos amenazados por la tala indiscriminada.
Con ese objetivo, en diciembre de ese año, la jefatura del Inrena aprueba la contratación de los servicios de la empresa especializada en impresos de seguridad Thomas Greg & Sons del Perú, que deberá proveer de un documento denominado Guía de Transporte Forestal (GTF), de emisión segura, infalsificable y verificable mediante modernos sistemas informáticos.
De esta manera, la GTF se convertiría en un "documento de control de tránsito que funciona como el instrumento de legalización de la madera de tala legal".
Esto permitiría la trazabilidad de la madera al partir "del principio de control por movimientos (desde que sale de los aserraderos en la Selva hasta los almacenes en Lima o los puertos de embarque al exterior) mediante la fiscalización en ruta de la carga que se transporta contra los detalles consignados en el propio documento (GTF) que la ampara", expresó el experto en seguridad.
SISTEMA INTAGLIO. De acuerdo con el contrato entre Inrena y Thomas Greg & Sons del Perú, las GTF "serán formularios en papel de seguridad que incluye elementos que permiten la protección y/o verificación física de la autenticidad por medios como la vista, el tacto y que incluye el Intaglio, un sistema de relieve usado en la impresión de todos los billetes del mundo".
Ante el creciente tráfico ilegal de madera en el país, todo esfuerzo por combatir y controlar esta práctica era bienvenido, y más aún si venía de una entidad estatal. "La GTF ya era muy segura, pero la incorporación del Código de Ultra Seguridad 2D-SIS, con un sistema informático ad hoc para la lectura de la GTF, la hacía casi inviolable", precisó Rissotto.
Aunque parezca mentira, cada Guía de Transporte Forestal iba a funcionar como "un contenedor digital de alta capacidad que guarda intrínsecamente la información variable del documento único que protege (los datos exclusivos de la carga de madera que se transporta)", señalan los documentos a los cuales tuvimos acceso.
Además, "esta información estaba encapsulada por dos capas de encriptación bajo algoritmos propietarios y está firmada digitalmente por el funcionario encargado o ente emisor".
SEGURAS EN EXTREMO. El paso adelante que dio la gestión de Roberto Ángeles en el Inrena a finales del 2007, y de Edgardo Lizárraga en la Intendencia Forestal y de Fauna Silvestre, al buscar establecer mediante la GTF un eficiente sistema de control para el comercio de la madera en el país, no duró mucho. A las pocas semanas de semejante atrevimiento, ambos fueron relevados del cargo.
Al retirarse los principales impulsores del acuerdo contractual con Thomas Greg, la GTF nunca se puso en práctica, se perdió el interés por enfrentar el tráfico ilegal de madera y se arguyó incluso que eran inseguras.
De un modo u otro, hasta la fecha la citada empresa continúa batallando, primero ante el Inrena y ahora ante el Ministerio de Agricultura, para que se honre su compromiso de comprar las GTF.
El año pasado desapareció Inrena, pero sus funciones fueron asumidas por el Ministerio de Agricultura, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Ministerio del Ambiente.
Aunque el tráfico de madera se mantiene y no hay modo de monitorear con eficiencia a todos los transportistas, la Guía de Transporte Forestal continúa esperando que alguna autoridad tenga a bien aplicarla con miras a cumplir el TLC con Estados Unidos.
Quieren cumplir
Según un documento enviado al Ministerio de Agricultura con fecha 19 de julio del 2010, Thomas Greg & Sons del Perú solicita a este organismo que tenga a bien solicitar el requerimiento de las 180 mil Guías de Transporte Forestal (GTZ) pendientes desde el 2008 (contrato N°038-2008-INRENA-OA-UL).
"La no ejecución de este contrato viene afectando al erario nacional en el sentido de que el Estado deja de recaudar sumas de dinero por cifras que se estiman por encima de los 10 millones de dólares anuales", señala el representante legal de la empresa, Iván Vecco.
FUENTE. DIARIO CORREO
|